La gran mayoría de las veces utilizamos los diferentes productos de limpieza, por tradición o costumbre que vimos en nuestras casas, por recomendación de alguien conocido o porque lo vemos en publicidades o en las redes. Pero qué hay detrás de las formulas y qué características tiene cada producto, qué hace que sean efectivos en la cocina pero no en el baño por ejemplo ? O por qué un producto para limpiar los vidrios es diferente que uno para pisos? Además, existen un montón de ingredientes en la naturaleza, que se utilizan con el mismo fin, y esta bueno entender por qué y cuál usar en cada caso.


Antes de conocer las reglas básicas, es importante definir a un limpiador, sea natural sintético o mezcla de ambos. Un limpiador es una mezcla de sustancias detergentes o jabones, con diferentes solventes (alcoholes, agua, etc.) que puede incluir una fragancia o esencia, colorante y conservante. Un producto ya sea natural, sintético o mezcla de ambos, es una sustancia química y como todo compuesto o mezcla de ellos, tiene un pH característico.


Regla 1- Conocer el pH: Una característica de cualquier producto limpiador o sustancia en general, es su pH. Las grasas de cocina se eliminan más fácilmente con pH>7 o básico y los restos de sarro y jabón del baño con pH < 7 o acido. Seguramente han querido limpiar y desinfectar un baño con lavandina y no lograron eliminar bien los restos de jabón, esto es porque la lavandina tiene un pH elevado mayor a 10 y aunque la desinfección es muy potente y requerida en este ambiente, no es la mas efectiva para los restos de grasitud corporal o jabón.

Por el contrario, la lavandina es un poderoso desengranaste en la cocina, justamente por su elevado pH.

En el caso de los productos para el piso, lo conveniente es que el pH sea los mas neutro posible, ya que ademas de que lo que se quiere eliminar fundamentalmente es polvo y tierra, es la mejor manera de proteger la superficie.

En el caso de los ingredientes naturales, el ácido acético o vinagre blanco y el acido cítrico ambos de pH < 7 sirven para eliminar sales y sarro que manchan las superficies metálicas o vidrio. El acido cítrico ademas tiene propiedades bactericidas y se utiliza como un conservante general. Otros productos como el bicarbonato de sodio de pH > 7 es ideal como agente limpiador desengrasante y con propiedades desodorizantes.


Regla 2- tiempo de acción: Otra variable a tener en cuenta al momento de limpiar es el tiempo de acción que requiere un producto para actuar. Los agentes limpiadores contienen detergentes o solventes que se incorporan a las formulaciones con el fin de solubilizar los diferentes tipos de suciedad. Ademas del pH, los limpiadores se fabrican a base de tensioactivos o detergentes que lo que hacen es disolver las grasas o los restos de jabón debido a la capacidad lipofilica que tienen, y una vez que esto ocurre, se solubilizan en el agua del enjuague para ser removidos. Muchas veces aplicamos un producto y queremos rápidamente limpiar la superficie, pero lo aconsejable es dejar interactuar la suciedad con el producto unos segundos o minutos, de manera de evitar tener que refregar físicamente y permitiendo que la eliminación ocurra mediante un proceso químico.

Ademas de la acción química que comentamos hasta aquí, existe tambien la remoción por un proceso físico o mecánico mediante productos abrasivos como los polvos o productos cremosos, que contienen pequeñas partículas que al refregar, eliminar la suciedad por fricción y rozamiento. En este caso hay que tener en cuenta que estos productos pueden opacar o remover el brillo natural de la superficie, aunque en general usados con un paño suave funcionan muy bien.

Por otro lado muchos solventes tambien actúan en la limpieza, como el alcohol ispropilico para los limpia vidrios de manera de no dejar vetas y evaporarse rápidamente. Pero no debe usarse en los pisos porque podría disolver lacas o barnices, u opacar y resecar maderas.

El tema es muy extenso, por lo cual solo quisimos enfocarnos en el pH y el tiempo de acción, que muchas veces marcan la diferencia entre una limpieza eficaz o no, simplemente porque es algo que no se conoce o se comunica ampliamente.


Hasta la próxima !


Actualizado: jul 24

Cuando se habla de desinfección, lo primero que viene a la mente es la palabra lavandina. Es cierto, la lavandina es una sustancia maravillosa, blanquea, desinfecta y desengrasa. Pero ¿qué es exactamente la desinfección? ¿Puede reemplazarse por otras sustancias? ¿En qué situaciones se debe desinfectar? ¿Qué tiene que ver la sanitización con la desinfección y que papel juega la limpieza en todo esto?

Para responder con precisión, es necesario tener claros estos dos conceptos, desde el punto de vista de los organismos oficiales tanto locales y como mundiales. Sanitizante: es una sustancia o mezcla de sustancias capaz de reducir el numero de bacterias en un 99,9% en las superficies. Desinfectante: es una sustancia o mezcla de sustancias que mata el 99,999% de los gérmenes en la superficie. Esta diferencia parece insignificante pero es lo que la EPA a nivel USA (Environmental Protection Agency ) y el ANMAT en Argentina (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) quienes definen cual es el criterio para denominar a los productos de limpieza e higiene. En síntesis, la desinfección mata mayor proporción de microorganismos mientras que la sanitización lo hace en menor medida.¿Hoy se necesita desinfectar? No siempre es necesario lograr desinfección, muchas veces la sanitización es suficiente o incluso una buena limpieza sirve para eliminar las bacterias y los virus. Todo depende del ámbito y el contexto donde se requiera la desinfección: no es lo mismo en una casa, en una institución, en un hospital o en la situación actual de epidemias. Una superficie que será utilizada luego en contacto con alimentos debe ser sanitizada, mientras que en situaciones de enfermedad o cuando se requiere eliminar casi el total de bacterias y virus es mejor desinfectarla. Además, y esto es muy importante, una sustancia puede ser sanitizante a una dosis determinada y a mayor dosis ejercer el poder de desinfección. La limpieza es un proceso en el cual la suciedad es removida al pasar un trapo con algún agente limpiador, en este proceso algunos microorganismos también pueden ser eliminados. Esto mismo es lo que ocurre cuando nos lavamos las manos al entrar a casa. Además las sustancias detergentes y el jabón sirven también para ayudar a remover aquellas bacterias o virus que tienen una membrana más lipídica (capa grasosa).

Esto es solo un resumen muy básico que puede ayudar a resolver las dudas con respecto a la desinfección.

  • Alcohol en gel: el alcohol mata los microorganismos y la consistencia del gel hace que el producto se quede en las manos por más tiempo.

  • Agua y jabón: elimina las bacterias y virus arrastrándolos y disolviéndolos durante el proceso de lavado.

  • Solución alcohol/agua (máxima eficacia entre 60-80%. de alcohol etílico): es una mezcla sanitizante que ayuda a matar parte de las bacterias y virus.

  • Limpiador desinfectante: remueve y mata bacterias y virus de las superficies.

Entonces, la lavandina es un poderoso desinfectante, blanqueador y desengrasante que puede utilizarse para sanitizar, limpiar o desinfectar, según las dosis recomendadas. También existen cloruros de benzalconio que son limpiadores y desinfectantes, alcoholes y mezclas con agua y sustancias naturales como el limón, vinagre, peróxido de hidrógeno (agua oxigenada), bicarbonato de sodio. Todos ellos son opciones y cada uno debe elegir a la hora de desinfectar.

Incluso aún se utilizan aldehídos que son bastante tóxicos como formaldehído, glutaraldehidos, etc.. Bibliografía Center for desease, control and prevention, EPA- Green Cleaning, Sanitizing, and Disinfecting, ANMAT- Resoluciones y reglamento para productos domisanitarios.


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